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Opinión | Cosas de Roque

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Jefe de sección Arousa

El río O Con precisa ayuda

El río O Con.

El río O Con. / M. Méndez

Cuando en febrero de 2022 la Xunta de Galicia presentó en Vilaxoán su ambicioso proyecto de mejora del saneamiento municipal de Vilagarcía de Arousa –una ayuda que ya quisieran para sí otros municipios de la comarca–, explicó que la instalación de una nueva red de colectores reducirá drásticamente el volumen de vertido medio anual de este pequeño cauce fluvial –apenas 15 kilómetros– que en su tramo bajo atraviesa la ciudad.

Traducido esto a cifras, aquel compromiso supone que los 771.376 metros cúbicos de vertido registrados cada año, según los estudios realizados como paso previo a la redacción del proyecto de reposición del saneamiento, se quedarán en poco más de 20.000 metros cúbicos. Sin duda, una muy buena noticia para Vilagarcía y el conjunto de la ría de Arousa.

Ahora esas obras, en las que se incluyó la construcción de dos tanques de tormentas, están a punto de concluir, aunque sea con un retraso considerable, dado que iban a comenzar a finales de verano de 2022 para estar terminadas en el de 2024.

El río O Con (Vilagarcía) vuelve a contaminar la ría de Arousa

Manuel Méndez

Retrasos al margen, la inminente conclusión de la obra invita al optimismo y constituye un avance extraordinario en materia de preservación medioambiental. Pero, a priori, genera una sensación agridulce, puesto que quizás esta mejora sea insuficiente para garantizar la buena salud del río y de la ría.

Y es que nadie puede dudar a estas alturas de que O Con y sus afluentes –el Santa Mariña y el regato de A Lomba o Fexdega– conforman una gran cloaca. Y por mucho que se minimicen las emisiones desde la red de saneamiento, lo más probable es que vayan a seguir produciéndose vertidos que nada tienen que ver con las aguas sucias del alcantarillado y que, tristemente, se repiten con excesiva frecuencia.

Al igual que seguirán acumulándose plásticos, botes, botellas y demás desperdicios urbanos que forman parte de la imagen habitual del río, compartiendo protagonismo con patos, ocas, gaviotas, palomas y ratas.

Todo ello sumado a la igual de alarmante capa de fango maloliente que cubre el lecho fluvial en su tramo bajo, especialmente a la altura del parque de A Xunqueira y desde el puente de Vista Alegre hasta la desembocadura.

Así pues, para completar la importante mejora que se lleva a cabo y revertir de una vez por todas el lamentable aspecto del río O Con, que si se trata adecuadamente puede llegar a ser una de las imágenes más destacadas de la ciudad, la Xunta y el Concello deberían ponerse a trabajar de forma coordinada para diseñar y ejecutar un plan de limpieza y acondicionamiento integral de este cauce.

Eliminar los residuos acumulados, localizar los vertidos industriales y acabar con ellos –si es posible sancionando con dureza a los infractores–, vigilar y controlar los desagües fluviales que arrastran todo tipo de porquería, evitar que la basura generada cada martes y sábado en el mercadillo ambulante siga acabando en el agua, e incluso dragar el lecho fluvial, deberían ser acciones prioritarias para las administraciones públicas si de verdad hay interés por hacer de O Con un río sano.

Sin duda, los vilagarcianos lo agradecerán, los visitantes lo alabarán y las diferentes especies que pueblan este río, lo disfrutarán.

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